Milagro Quiroa, la valentía de querer,

por Otto Martinez, editorial Diario de Centro América

"Querer es una valentia. Y Milagro Quiroa tiene la valentia de querer. de abrazar, de abarcar el mundo con sus manos.

Ya no se diga abracar. Modelar. Reconstruirlo a partir del barro y la sal y de la guerra. Milagro es una paleta de azul pletorico de musica y es erupcion de liquenes.

Ya no se diga reconstruir e lmundo palmo a palmo. Reinventarlo en el sueño, rasgar sus vestiduras,acorazar el llanto con bravura. Con ternura. Y atar el llanto a la armadura. y hecharse a andar.

Porque de eso se trata el llanto luminoso de Milagro: de echar a andar. Echar a andar es lo que cuenta. Echar a andar.

Atreverse a querer. Atreverse a llorar.

Ella en el limite de la aurora, es capaz de voltear al vacio. Porque de vacios esta tambien hecho el fuego de la aurora.

De amaneceres y de frio. Por eso el rio de la vida hecho de hiel y besos. De miel y bezos. De vuelo y de tropiezos.

Su obra se atreve a mirar lo que queremos y nos alienta al rescate de aquello que somos, de aquello que olvidamos.

De fuego son los oceanos recreados por Milagro. Ya no digamos sus pigmentos. Ya no digamos el viento que dota de alas a la musica de la tierra. Los lienzos de Milagro son tegidos de sal y de fuerza, son los hijos del sol y de la tierra. En ellos habita la roca en que nuestra sed reposa. En ellos se encrespa la esmeralda con su carbon de niebla oculto en las entrañas. La luz y la niebla. El rojo fundador de seres y de imperios, el blanco que abandera los deseos.

Todo esta ahi. Todos estamos ahi. Ya no digamos colores y dolores. Digamos reinvencion de los sentidos.

Celebremos el milagro de estar vivos. Celebremos a Milagro. Celebremos su memoria. Celebremos su victoria."

De los ojos de un principiante

Por Diego Armando Ventura

Para: Milagro Quiroa.

            La vida nos llena, muchas veces, de cosas insignificantes, cosas que son realmente triviales y que nos hacen perder el rumbo de la existencia, y aún así, esas cosas se vuelven realmente necesarias en esta burbuja llena de banalidad. Entre todas las cosas que nos llevan al abismo, debemos aferrarnos  algo, algo donde haya luz. Siempre, el trabajo del artista es luz, y eso es porque el artista es un hacedor, es capaz de inventar rumbos nuevos y hallarse a sí y hacer que los demás se hallen dentro de sí mismos en su obra.

<p>Para Platón, el mundo se dividía entre el mundo sensible, que es donde vivimos y el Dexas, mundo de las ideas o mundo perfecto, donde el conocimiento y la creación llegan a su punto máximo. El ser humano es capaz de llegar al mismo, gracias a su creación y conocimiento; entonces bajo estas líneas podemos afirmar que nuestra artista vive eternamente en el mundo de la creación y las ideas –donde solo las almas perfectas pueden vivir- y aún así, ella no deja de convivir con este mundo sensible.

Este es precisamente, es el mayor atributo de Milagro Quiroa, y no por nada esta artista ocupa el sitial de ser, de las más influyentes de las américas. Y es que hablar de la obra de Milagro, nos llevaría horas y muchos tomos en libros enormes. La artista hace posible que el espectador encarne en cada una de sus obras, se halle y viva los colores y los trazos tan precisos y certeros. No hay color ni forma de más en la obra de Quiroa, ella hace que la luz, la oscuridad, los sentimientos y el conocimiento infinito jugueteen ante nuestros ojos en cada obra. Pero para entenderla mejor, debemos hacer la distinción de las tintas y las pinturas de la artista.

En cada pintura, conviven una cantidad exuberante de elementos que hacen posible la creación de universos nuevos. Colores vivos como huipiles guatemaltecos o bien, atuendos de otras latitudes, cielos de octubre o soles de verano. Sus mujeres, demuestran en cada mirada y en cada sonrisa lo sacro y lo divino de la feminidad. Nos seducen con sus hermosas pupilas perladas y sus labios insinúan la ternura y a la vez el encanto de cada mujer. Figuras estilizadas en un contexto abrumador, una especie de portal hacia la perfección y por qué no decirlo, ese placer visual que solo ella logra con sus formas caprichosas y elegantes.

De sus tintas, no cabe un elogio más. El éxtasis de una pareja muriendo y resucitando en cada beso, la crudeza de las líneas que nos llevan sin preámbulos a la realidad creada por la artista. Y es aquí donde el profesionalismo de Milagro se plasma, siendo una artista muy completa al manejar con maestría y talento varias técnicas en la plástica guatemalteca, americana y mundial.

Por ahora no queda más que felicitar a Milagro, por su trabajo dedicado y por esos éxtasis visuales que causa en nosotros con cada línea que compone su creación. Pero, creo que es importante solicitarle, que nunca deje de crear.Y sucede que en esta realidad plagada de oscurana es necesaria, como el oxígeno, su obra. 

Diego Armando Ventura

Nueva Guatemala de la Asunción, Octubre de 2012.

 

Milagro y las lentes de hielo

Lionel Méndez Dávila

Los PECES, los rostros, los pájaros, los insectos  están captados -justamente- enmedio de un mudo asombro, de una luz aquietada. ¿Es posible detener el tiempo -a la manera de Jorge Luis Borg5s y aquel su inefable condenado a muerte-, dilatar 13 existencia, lo efímero de la luz y lo definitivo de la muerte en lo que tarda una gota de sudor rodando desde el borde de la frente hasta las primeras estri-baciones de los párpados? Aquí en el nonada de este universo visto con lentes de granizo, congelado, sin humo, despojado de atmósfera, lavado como un pai¬saje de cristales de sal, desolado, está pasando algo que evidencia que aquello es posible: la realidad sufre una licuefacción y las formas son derivadas ha¬cia ese vértigo por una lava de hielo inagotable. Es una navegación sonámbula, fija, obsesiva. Estos pai¬sajes no los conozco -estoy seguro- pero los he ter¬minado par ver en alguna parte de los sueños. Por Milagro. Detengámonos. Estas son mis impresiones. De primera mano. Con la abominable lámpara de  Diógenes alumbrando al otro lado de la calle y nos¬otros aquí viendo a través del hielo.

 

Mi querida Milagro

Las líneas de arriba constituyen ese -a veces- emo¬cionante empalme que una visión como la tuya pro-voca como respuesta a nuestra forma de ver ese mundo al cual tú te asomas por medio de tus deli-cados dibujos. Se afirma que la realidad que todo hombre apreciamos es una totalidad destotalizada y que el interés que tiene otra mirada distinta es, pre¬cisamente, el asomarse a la parte de la realidad que uno no es capaz de ver. (Así afirman Sartre, Simone de Bevoir y compañeros.) Creo que ahora frente a tus elaboraciones es posible para mí comprender el cabal significado de aquella compleja observación de los progenitores del existencialismo. En efecto, para nuestro sentido esos universos silentes tuyos borda¬dos con una línea casi sin contrastes no eran posibles de prever. la línea y las imágenes se resuelven en hipnóticos soliloquios de tinta china carentes de profundidad: como si las formas las atraparan entre placas de vidrio, pero aún así persistieran por propio empe¬ño. Por la tenacidad de tu visión. luego, esas formas orgánicas que florecen de las profundidades marinas y que brotan también obsesivas: del cabo de un para¬guas, del nudo de una corbata, o, reminiscencias celtas de cualquier lugar, haciendo lacerías y mostrando cier¬to inocultable enigma como del propio ropaje de la esfinge de los griegos. Este universo no creí que pu¬diera ser visto y tú lo has colocado frente a nuestros ojos y me has llenado de inquietud que no alcanzo a interpretar plenamente.

 

Sólo puedo decirte que doy por descontado que tu técnica apunta a logros seguros y que encuentro que tienes qué decir y cómo decirlo yeso es ya suficiente. Para qué agregar que un artista se hace a fuerza de trabajo -en abultado porcentaje- cuando hay talento. Si no, aunque! se dediquen todas las horas del mundo no es posible. Pero tú -como es evidente- tiene, ya esa línea que principia a desovillarse y pasa por el ojo de tus manos y bordas tan inquietantes realidades y las pones frente a nuestros sei1tidcs -satu¬rados por tu acción- de una atmósfera sin ecos como un paisaje de cristales de sal. Desolados. Aquí está pasando algo y creo que va a pasar mucha más por obra tuya.

 

Lionel Méndez Dávila

 

Con el rostro maquillado o sin

Milagro Quiroa

Con el rostro maquillado o sin, la imagen de mujer, con derechos o sin, refleja el arte en su cuerpo, en su esencia, en la flor.  Mariposa de lucha, carga su casa, sola o en colectivo; escenarios de fondo rojo en demanda y defensa de los derechos humanos, sexuales y reproductivos, que afectan la calidad de su vida.  Mujer florecida alzando la voz para defenderse, amamantar la esperanza de nuestros pueblos, sembradora de solidaridad, igualdad y justicia social; atrás el azul del silencio y el miedo, aliados en esa mujer, objeto de censura y represión que desconoce sus derechos como ciudadana, como madre, como hija, y que también deja atrás sus sueños azules de mujer del siglo XXI.  Hombres y mujeres, con sentimientos afines a la vida, no permitamos que cualquier manifestación de violencia, nos aleje de la integración de un mundo mejor.

 

Milagro Quiroa

Guatemala 13 de abril, 2010

 

Ecos de Tinta

La emoción de enfrentar una obra que transmite un conocimiento poético.

Por Walter Morán

Milagro Quiroa, adquirió el poder de desenterrar nuestras emociones esenciales, de ahí que no sea extraño, quedarnos un buen tiempo tratando de descifrar los códigos a los que nos somete y cautiva cuando experimentamos el trance que provoca su arte.

 

Es en este mundo inventado por ella, donde el edén existió.

El arte en cualquiera de sus manifestaciones ha sido la tabla salvadora de la cual nos hemos asido para no ahogarnos en una realidad, que cada día se torna insoportable.  Es en estos tiempos, de crueldad y matanzas, cuando artistas como Milagro Quiroa, deben asistir a nuestro rescate y hacernos ver que no todo esta perdido, que en la vida tenemos la posibilidad de asistir espectáculos como este y soltar nuestros miedos, dejarlos abandonados, botarlos para siempre.

Toda posibilidad de buscar y luchar por un mundo mejor, cabe en cualquier perspectiva, desde la visión de una artista como ella, son las mujeres las que tienen el papel protagónico, y, desde cualquier arista que quisiéramos analizar, pareciera que este mundo dirigido por hombres ha fracasado.  Además se puede observar que la suavidad propia de la naturaleza femenina se encuentra incorporada

al estilo que ella emplea, matiz exclusivo que no está presente en las obras de sus pares varones.

En su obra, las mujeres fundidas con árboles, se convierten en un solo ser, de ahí que he llegado a pensar que los árboles son mujeres, o por lo menos su esencia es femenina, otro rasgo en su obra, es que nos habla de la firmeza del carácter,  pero no por ello sin devoción.  Es este último aspecto el que también le da fuerza a su trabajo.

 

Milagro, en su visión estética nos muestra los caminos perdidos y como volver a ellos, es decir, el retorno es posible hacia lo ancestral, que siempre ha estado ahí, en la naturaleza,  en todas sus manifestaciones, en el agua, el fuego, el viento y la tierra.  Pareciera que nunca iba a aclarar, que las tinieblas vinieron para quedarse, pero no, hace falta ver hacia dentro con esos ojos que solo ella sabe pintar.

 

Llegó el tiempo de asumirse y entender que en los corazones hay cabida para el amor, la paz,  la benignidad, la bondad y también el gozo.  Cuando los tiempos parecen desolados, el arte es el camino para el entendimiento, se convierte en una ventana, que abrimos de par en par, para que el viento nos de en la cara, nos moje alguna lluvia, o, que algún paisaje nos cubra la mirada.

 

Esencialmente, la obra de Milagro Quiroa, nos traslada equilibrio, certeza de que aun existe la esperanza en medio de este desierto, y que una nueva sensibilidad es posible.

 

Por Walter Morán

Pinturas de Milagro

Por Marco Augusto Quiroa

Invitación muy especial que me evoca un gran momento celebrado junto a mi querido padre.

El pan, sagrada ostia diaria fabricada por manos profanas, y el vino, elíxir atarantador para bendecir encuentros con calor humano, compartidos en mesa familiar o ronda amistosa tienen mejor sabor y sustentan más. Lo mismo sucede con las derrotas y los triunfos.

Es triste sufrir en soledad sin hombro para recostar lágrimas y penas, ni mano fraterna que cure heridas y unte bálsamo de solidaridad. Es mezquino y mala onda "disfrutar" los triunfos escondido bajo la cama con una botella del amargo licor del egoísmo, sin sonrisas amigas, somatada de espalda ni felicidad esperada como agua de mayo. Si abrimos la ventana del espíritu a los cuatro vientos cardinales, siempre tendremos sentimientos frescos y ventilados, claro horizonte existencial y optimista visión del porvenir, sin arañas tejedoras de ponzoñas ni rincones oscuros propicios para malos pensamientos y peores intenciones. Por esta vez, me aparto de preocupaciones y acolochamiento de hígado por noticias del penúltimo ataque de mano de simio a gaveta de lenes públicos.

Zafo bulto de asaltos y agresiones de calibre prohibido a pleno sol. Prefiero compartir con usted la exposición de pintura y dibujo de mi hija Milagro Quiroa que se inaugura hoy sábado a las 11 de la mañana en la casa de la cultura de la Universidad de San Carlos o ya sea el Colegio Mayor de Santo Tomás, 1ª. avenida norte N° 23, Antigua Guatemala. Si vive en la Ciudad de las perpetuas rosas, anda turisteando entre ruinas terremoteadas o arma viaje con respetable cónyuge aprovechando merecido descanso sabatino, dése un vueltín por esta actividad artística para apreciar las pinturas de Milagro, darle gusto a la pupila con mundos nuevos de formas y colores extraídos de sueños, y universos de pájaros sonámbulos sorprendidos en el primer día de la creación. La entrada es libre, sin necesidad  de invitación personal, contimás tacuche y corbata.

En la puerta no hay guardaespaldas de escopeta cuache y mala mirada, y de ajuste pondremos el brazo a noventa grados para alzar la copa y decir ¡salú! Si se pone pilas y llega puntual, diremos dos o tres veces esa palabra mágica que acerca a los seres humanos y alegra los corazones.

 

Marco Augusto Quiroa

Nuestro Diario

Seres de los mil cantos

Por Walter Morán

Milagro Quiroa, en este viaje lleno de color, nos muestra el mar, quizá a través de los ojos de las gaviotas o probablemente mediante los vuelos en las profundidades de las tortugas marinas, lo que Ulises vio. Sin duda que al observar a la luna también, uno de los recuerdos del inconsciente colectivo nos traiga a la mente a la diosa de la reproducción, la primera sirena conocida, Atargatis, conocida también como la diosa de la luna.  “Los seres de los mil cantos”, es un viaje lleno de magia, un mundo que solo visto, por los ojos de una artista, es capaz de mostrarnos estos seres mitológicos, que desde los inicios de la humanidad, han estado presentes, especialmente en la literatura, hasta que Milagro Quiroa los retrata tal cual.

 

Por Walter Morán

 

El arte de las hijas de  Nawuales

Hans Guggenheim

texto pendiente

Ecos de Tinta

La emoción de enfrentar una obra que transmite un conocimiento poético.

Por Walter Morán

Milagro Quiroa, adquirió el poder de desenterrar nuestras emociones esenciales, de ahí que no sea extraño, quedarnos un buen tiempo tratando de descifrar los códigos a los que nos somete y cautiva cuando experimentamos el trance que provoca su arte.

 

Es en este mundo inventado por ella, donde el edén existió.

El arte en cualquiera de sus manifestaciones ha sido la tabla salvadora de la cual nos hemos asido para no ahogarnos en una realidad, que cada día se torna insoportable.  Es en estos tiempos, de crueldad y matanzas, cuando artistas como Milagro Quiroa, deben asistir a nuestro rescate y hacernos ver que no todo esta perdido, que en la vida tenemos la posibilidad de asistir espectáculos como este y soltar nuestros miedos, dejarlos abandonados, botarlos para siempre.

Toda posibilidad de buscar y luchar por un mundo mejor, cabe en cualquier perspectiva, desde la visión de una artista como ella, son las mujeres las que tienen el papel protagónico, y, desde cualquier arista que quisiéramos analizar, pareciera que este mundo dirigido por hombres ha fracasado.  Además se puede observar que la suavidad propia de la naturaleza femenina se encuentra incorporada

al estilo que ella emplea, matiz exclusivo que no está presente en las obras de sus pares varones.

En su obra, las mujeres fundidas con árboles, se convierten en un solo ser, de ahí que he llegado a pensar que los árboles son mujeres, o por lo menos su esencia es femenina, otro rasgo en su obra, es que nos habla de la firmeza del carácter,  pero no por ello sin devoción.  Es este último aspecto el que también le da fuerza a su trabajo.

 

Milagro, en su visión estética nos muestra los caminos perdidos y como volver a ellos, es decir, el retorno es posible hacia lo ancestral, que siempre ha estado ahí, en la naturaleza,  en todas sus manifestaciones, en el agua, el fuego, el viento y la tierra.  Pareciera que nunca iba a aclarar, que las tinieblas vinieron para quedarse, pero no, hace falta ver hacia dentro con esos ojos que solo ella sabe pintar.

 

Llegó el tiempo de asumirse y entender que en los corazones hay cabida para el amor, la paz,  la benignidad, la bondad y también el gozo.  Cuando los tiempos parecen desolados, el arte es el camino para el entendimiento, se convierte en una ventana, que abrimos de par en par, para que el viento nos de en la cara, nos moje alguna lluvia, o, que algún paisaje nos cubra la mirada.

 

Esencialmente, la obra de Milagro Quiroa, nos traslada equilibrio, certeza de que aun existe la esperanza en medio de este desierto, y que una nueva sensibilidad es posible.

 

Por Walter Morán

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